Niñas y niños. cada una, cada uno diferente

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    Editorial española

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    Niñas y niños. cada una, cada uno diferente | He aquí algunas ideas básicas para comprender el hecho sexual humano y los hechos de diversidad sexual. Los sexos: niñas y niños El sexo hace referencia al hecho de ser mujeres y hombres, al hecho de ser niñas y niños. Entendido como un proceso biográfico —el proceso de sexuación— por el que nos vamos haciendo sexuados. Y como un continuo —el continuo de los sexos— ya que todos los sujetos compartimos rasgos de ambos sexos; rasgos que, entrelazados, van tejiendo nuestra propia biografía. Niñas y niños se van sexuando desde el momento de la concepción y a lo largo de toda su vida, haciéndose o configurándose como mujeres y hombres, concretos y únicos. Muchas veces se usa el adjetivo «sexual» cuando se quiere decir «genital» y hay quien llama «sexo» a los «genitales», o a lo que se hace con los genitales. Si queremos comprender la realidad es imprescindible dejar de confundir nociones: una cosa son los genitales, otra son las conductas y otra el sexo. Una cosa es lo que se tiene, otra cosa es lo que se hace y otra cosa es lo que se es. Los caracteres sexuados y los modos: femenino y masculino Hay rasgos que no tienen nada que ver con el sexo: el color de los ojos o del pelo, por ejemplo. Y hay otros rasgos que sí tienen que ver con el sexo: son los caracteres (o rasgos) sexuados (también caracteres sexuales). Llamamos femeninos a aquellos rasgos que observamos más frecuentemente en ellas que en ellos. Y masculinos a aquellos rasgos que observamos más frecuentemente en ellos que en ellas. Que se den más frecuentemente no significa que se den siempre. De hecho, significa justamente lo contrario: que no se dan siempre. Masculino y femenino se refieren a un continuo, el continuo de los sexos, que dibuja una infinita gradación entre lo más masculino y lo más femenino. Y cada uno de nuestros rasgos sexuados se encuentra en algún lugar de ese continuo. Algunos de estos caracteres tienen que ver con rasgos anatómicos. Por ejemplo, una mayor densidad de vello en el rostro se da más frecuentemente en los hombres que en las mujeres, y por eso decimos que es un rasgo más masculino. Por supuesto, hay hombres sin pelos en el rostro y mujeres con mucho vello facial. La expresión sexuada Otros caracteres sexuados tienen que ver con las maneras de expresarse, comportarse, vestirse, con los gustos… Por ejemplo, llevar faldas y la manera de llevarlas, llevar el pelo más corto o más largo y la manera de peinarse, llevar tacones, pintarse los labios, las formas de caminar, el gusto por unos juegos u otros, etc. Estos rasgos están muy influenciados por las costumbres y usos sociales, y varían según la cultura en la que nos encontremos. Son la manera de ser y expresarse más o menos masculina y femenina, y conforman la expresión sexuada (también llamada «expresión de género»). La intersexualidad y la diversidad sexual La teoría de la intersexualidad explica que todos los sujetos se sexúan en masculino y en femenino. Que todas y todos tenemos, en diferentes medidas, rasgos femeninos y rasgos masculinos. La mezcla de dichos



    CARACTERÍSTICAS

    Edad recomendada de uso:

    Contenido:

    Páginas:

    Autor:

    Aingeru Mayor y Susana Monteagudo

    Peso:

    240 gr

    Tamaño total del producto:

    2 x 24 x 17 cm

    Tamaño de la pieza más pequeña:

    2 x 24 x 17 cm

    Tamaño de la pieza más grande:

    2 x 24 x 17 cm

    Materialidad:

    Papel

    Certificaciones:

    N/A

    Origen:

    España

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